Almabrava
«¡Y sepa que cualquier razonamiento
consigue la verdad y tanto brilla,
como la luz fugaz de una cerilla
sobre la luz astral del firmamento!»
Almafuerte
Entre espinas y dolores se levanta
la cruda herencia de tus versos, los primeros;
la sapiencia que te nombra misionero
te elige profeta de la palabra.
Santuario consagrado a una mirada
que revele lo mortal y lo imperfecto
lo más vil y desgraciado en los afectos
lo que yace detrás de la mascarada.
Es tu impronta develar cada acertijo
indagar en lo que callan los humanos
sofocar con la verdad entre las manos
de los “viles literatos” los motivos.
Caminante que acelera la corriente
y resguarda de lo impuro a cinco luces
advierte en nuestros hombros otras cruces
repica en este campanario Almafuerte.
