Enero 28

Como si leerte en un bar de Flores
transmutara mi neófita soledad
en aduladora sombra de tu voz,
y así a cuestas de tu genio
enhebrara infame los deseos de mi pluma,
me desplomo en ansiedades y premura
por asirme exasperada a tu silueta.
Con afán de idólatra te persigo
y encarcelo tus palabras apiladas
colecciono ritmos fatuos en mis hojas
e invariable mato el brillo de tus años.
Soy la estéril remembranza de la nada
sobre el filo de tus versos enmohecida
soy castigo para tu alma escarnecida
enlutada eternamente en mi fracaso.