Enero 28

En los oscuros rincones del bar que llevo dentro
me desdigo de un poema en tu nombre mil veces.
Se agolpan repletas las palabras en la hoja
pletóricas de dedos que pronuncia tu sombra.
El verso sin vos se me vuelve herejía
la cáscara tibia del tremor que iluminabas,
la absurda pesadilla de tu flecha que me parte
como un haz de agua bendita
penetrando mi pecado.