Para ganar las alas
Si fueras caricia y reparo,
me enroscaría como una hoja herida
que añora amoldarse a tu palma sanadora.
Si mi arte menor fecundara musas
y llenara de vida los rincones
que desconocen mi nombre…
a pesar de quererme lejos,
te crecería en el vientre tibio,
como el hijo de dos almas
que comulgan en verso.
Si los dioses ajenos y los propios
se tiñeran de piedad al invocarlos,
trocarían este rumor sufriente
en canción de cuna para esas manos.
Mas no presumo caricia ni reparo
y el arte menor se escurre
entre clavos enroscados en los dedos…
los dioses se miran displicentes
y el pan se torna hiel cuando lo toco.
