Enero 28

Reúno todo lo que te amo
y aún así nunca te basta
para elevar mi nombre
de cara al cielo.
En un macabro derrotero
busco al perfecto asesino,
que enmascare mi secreto y
anule tu reino en mi cuerpo.
Y aunque sangre imposibles
y pise descalza el filo roto de mis ruegos,
y trague las cenizas de mi hambre fulminada,
no hay contraluz para el destierro
no hay desembarco, cuando ya te di mi alma.