enero 28

La muerte se acobarda si la tocas.
Un milagro de carne redentora
apacigua legiones de guerreros azules
violentos y violados en tus músculos.
Esa humedad de cerveza y madrugada
que sube y baja mi delirio y decepción
nos premia recreando hasta el hartazgo
todo lo que no fue, todo lo que negamos.
Te intoxico con las carencias de mis palabras…