enero 28

Hay látigos de muérdago en la noche.
Estrellada y sin luna se recuesta entre tus manos.
Entonces comprendo el universo.
Sobran tus manos sabias de noche
para acunar los astros y los cielos.
Sueñan tus manos con otras lunas sin dueño.
Cantan a dos voces el milagro del sereno,
vienen desde lejos, par de jinetes de fuego
brotan azules entre los árboles secos
callan en tu boca el alarido del trueno.
Conjuro de tu alquimia alucinada,
hoy celebran los duendes del agua con los vientos.