Amnésica
El día en que calles mi nombre
seré tu sueño despierta, mutaré mil veces
hasta vivir como anillos en tus dedos
mordiendo el polvo del camino que te cansa…
Pero jamás te vestirás con mi ausencia y mi frío,
incluso allí perduraremos de a dos,
porque te venzo en cada miedo,
cuando se te nublan las palabras.
Y no habrá forma de extrañarme
cuando de vivirme se trate…
se hartarán todos los dioses de pedirme que me vaya.
Si eligieras aún así, estrenarte sin mi sombra,
resistiría a tu pesar el desarraigo y la nada.
Me haría hechicera a la fuerza
para quebrar tus razones
caminaría descalza por donde nunca has volado
y no sabrás si dejándome, me dejás o nos dejamos.
Si, a pesar de todo, te encuentras de mí deshabitada
sabrás de mi luto eterno por el color de tus llagas
sabrás que tiendo mi espectro sobre el asfalto y que sangro
tu silencio vuelto cruz, meteoro, muerte y estaca.
