Mi locura de vino y rosas en la manga
y jazmines que silencian las palabras de tu boca
y recodos que se cierran entre tus piernas
y la muerte encadenada a tus espaldas.
Hoy alumbro los caminos de mi vuelta
y el ocre silencio de ascensor que vuela
me quema en las pupilas una ciudad que ya no es mía.
Enciendo los árboles de esta jungla ajena
con miles de hojas de fuego porteño
pero el alma sigue en casa
y no hay forma de embaucarle el sentimiento.
No acepto que me nieguen la prosapia
ni el olor de los toldos cuando llueve
ni el perfume de tu piel en primavera
que envenena de calor mi orgullo en celo.
En vano festejaron cada paso del olvido
las baldosas en pena besándome los talones.
Te nombra mi lengua con insultos y perdones
te augura mi esperanza un canto de sirenas
en jaque a la nostalgia que infame me acongoja.
El espíritu crea uniones que trascienden la carne
Y se derraman entre los dedos del verano
en un derroche de sudor de madrugada.
Cada ventana y cada espacio que te nombra
recrea este oficio de letras desdentadas
esta amargura de saberse un dios pequeño
enhebrado apenas en las cuentas de un rosario.
Todo en vos me despierta la sangre
y el anhelo de encaramarme en tu cintura
el arte que nunca logro desnudar
se resiste con la virgen esperanza de evitarme.
Nada escapa, sin embargo, a la premura
de los sueños que dilatan tu bestiario.
En blandos derroteros de arcoiris
oros y negros se posan hambrientos
Labios voraces, ánforas, salinas.
Garras nacidas de peces socavan
sinuosa la figura del deseo.
Los mares desgranan su canto rojo.
Dedos que esperan, Penélopes inquietos,
doble el viaje afilado de los besos.
Lo que vuelve del sueño y se diluye
en la albúmina esencia de tu sed
en las hojas del sauce tembloroso
en una grieta húmeda del muro.
Catastrófico olvido se desploma
en las yemas azules de mis dedos,
te eriges de granito entre estas ruinas
inmune a la cadencia de mis rezos.
La daga de papel entre mis manos
ya se viste de blanco, última carta,
lenta la tinta envenena los ojos,
y se esfuma mi vida en la palabra.