Me zambullo en el mar
de lo efímero.
Sueño en la eternidad
de cada día.
¿No ves que acabo de nacer?
Tiéndeme tu mano
Muéstrame tu mundo feliz
O ven conmigo y yo te llevaré al mío.
La presencia de las respuestas ausentes
Me impulsan a escribirte
Pues aún no te reconozco
Pero sé que sueño contigo cada noche.
Escucho tus alaridos dentro de mi cuerpo
Escucho tus señales inconfundibles. ¿Quién eres?
En el silencio y en la soledad y en la miseria
Acompáñame. Revísteme. Sosténme. Ámame...
Soy aquello que eres, alma mía.
Perdóname por ello. No es en vano que estés aquí
En este solitario cuerpo, acompañado de alaridos y una rosa.
Ámame...
Pues la vertiginosidad de mis extremidades no me permitirán
Abandonarte.
Porque soy tu cara visible...
vanchu182(arroba)gmail(punto)com (Vanina Belilos, 17 años)