...crecieron aquel verano,
en un valle de tierra infértil,
cuando la bruma extinguió tus alientos
y convertida en blanca ceniza,
afloró el eclipse de luna en el oriente.
Narcisos...
cabalgaste por las entrañas de un mar de decepciones
a mi piel,
y te rendiste en las redes de mis pinceladas abstractas;
dormiste detenida jugando a las escondidas
entre tus manos y mis labios;
al día siguiente partí.
Desperté por la mañana entumecido en la sombra de una embustera;
yacía yo a la merced de lo abominable.
Donde fueron los campos pintados en violeta,
y la inmortalidad de sus atardecerdes monetianos.
He abierto los ojos en playas de marfil,
sus arenas se asemejan a tu vientre,
y escucho voces macabras que incitan mis placeres.
Sueño,
con notas y memorias de una canción esclava,
perversa en sus líricas de llanto, modorra;
la nostalgia es un cantar divino,
cuando el sollozo es una serpiente disfrazada de topacio.
El exilio lleva nombre femenino.
http://bocadeserpiente.wordpress.com/
bocadeserpiente(arroba)gmail(punto)com (Christian Millet)