Soñé: una mujer de color de azafrán.
Soñé a la mujer de las joyas de jade,
del loto danzante en el pubis de pan.
Me dijo: “El rocío que posa en mi flor
el sol lo calienta y se endulza de amor,
repite quien prueba de este licor”.
De pétalos rosas quedé embriagado...
aguardo sin sueño ya el nuevo sopor.
Puesto que no sabrían mis manos retratarte
con los pinceles húmedos y su policromía
habré de usar palabras para inmortalizarte:
el sol posee tus senos, tus nalgas la penumbra,
eres la media luna que en la mitad del día
de fuera a adentro tienta, de dentro a afuera alumbra.
Así de hermosa eres la invocación del arte:
cuerpo, amor, aire, ensueño... la obra se vislumbra.
* Villanueva y la Geltrú , España, 1973. Escritor y profesor de lengua y literatura españolas. Reside en São Paulo, Brasil, desde el año 2005.