La felicidad es así... “te quiero”... tengo sueño.
te peino, me despeinas.
Fue hace mucho, no sé cuándo, no sé dónde,
había cielo, un cielo simple,
había un pueblo, había abuela...
olor a mandarinas, a brasas, a ceniza y madreselva...
Pero... ¿era así?... ¿dónde está?
¿dónde se perdieron mis pasos? ¿cuándo?
¿en qué rayuela?
Tal vez sí, la felicidad fue una muñeca negra
Tomasa se llamaba y era negra,
muy negra la Tomasa, con un pelo casi azul de tan negro
con unos aros brillantes que bailaban
en sus pequeñas orejas de muñeca negra.
no hablaba... sólo reía,
con todos sus dientes, como una reina.
La felicidad... se va, vuelve,
titubea, se queda
se rompe, se quiebra, se desata en lágrimas...
a veces, se nos pierde,
a veces se encuentra.
Dame la mano, cuidado, despacito,
creo que ahí, sí... ahí está ella.
malala52(arroba)yahoo(punto)com(punto)ar (María Adela Alasino)