Diciembre 30

Durante la ceremonia del té no se puede hablar ni de política ni de religión. Está prohibido cualquier tema que produzca irritación, porque se trata de lograr la tranquilidad que nos conduzca al dominio de nuestro yo, al autocontrol. Los temas corrientes son los relacionados con la pintura, la filosofía y la poesía. Hay que lograr un ambiente de respeto y de pureza, ya que se busca construir la armonía necesaria para mantener el respeto hacia los demás, hacia las cosas de la naturaleza y las de la cultura.