Diciembre 30

Hoy, el último domingo del año 2007, quiero enviarles este profundo agradecimiento por habernos ayudado a crecer y por formar parte de nuestro emprendimiento literario. Debo reconocer que me sorprendió enormemente la cantidad de visitantes que recibimos desde la inauguración de “Pluma y Sangre”.

Espero contar con cada uno de ustedes el año que viene y que aquellos que hayan disfrutado su paso por este rincón, lo recomienden a sus amigos. Aprovecho este medio para hacer público otro agradecimiento fundamental a mi editora, amiga, cómplice y creadora de este sitio. La poesía necesita pluma, sangre, musas, vivencias, fantasías y sobre todo, alguien que crea, alguien que vibre con los trazos trasnochados de los poetas. Gracias por el fuego sagrado.

Romina